El Decreto 100/2026 establece el marco para la enseñanza deportiva no reglada y la coordinación con las diferentes entidades de las islas.
El BoletÃn Oficial de Canarias ha publicado este lunes, 8 de junio de 2026, el Decreto 100/2026 mediante el cual se regula la Escuela Canaria del Deporte. Este nuevo marco normativo define la estructura y las funciones del organismo, que se encargará de la formación del personal técnico deportivo fuera de la enseñanza reglada, un aspecto de relevancia para el trabajo de entidades como Fecamon en la capacitación de sus especialistas.
El Estatuto de AutonomÃa de Canarias otorga a la Comunidad Autónoma la competencia en materia de deporte, lo cual comprende la regulación de la formación en este ámbito. En este contexto, la aprobación del Decreto 100/2026 busca actualizar y unificar los programas de preparación existentes para el personal técnico, con el fin de promover una práctica deportiva adaptada y fundamentada en criterios de salud.
La Escuela Canaria del Deporte se configura, a partir de este documento, como un servicio administrativo adscrito a la consejerÃa con competencias en materia de deportes. La finalidad de este departamento es la promoción, planificación, coordinación y organización de programas de formación no reglada, dirigidos a las personas técnicas y responsables del sistema deportivo de las islas.
Nuevas vÃas de colaboración técnica
El decreto publicado subraya la necesidad de coordinar la formación de las personas especialistas en actividades fÃsicas con las federaciones deportivas autonómicas. Para ello, la Escuela Canaria del Deporte asume entre sus funciones el apoyo, el asesoramiento y la homogeneización de criterios con las federaciones que desarrollen programas de formación, mediante los convenios oportunos.
Además, la dirección de la Escuela podrá proponer la suscripción de acuerdos de cooperación con entidades e instituciones para el impulso de sus funciones. Este marco de actuación permitirá a Fecamon establecer lÃneas de trabajo conjuntas para instruir al personal técnico de montaña de acuerdo con las directrices de la administración. De esta forma, se facilita la obtención de las cualificaciones exigidas por la normativa autonómica para el ejercicio profesional de la enseñanza, la dirección y el entrenamiento en el entorno natural.