Mujeres que Aman Montañas es una campaña en la que Mujeres Fecamon nos hablan de su pasión en una serie de mini-entrevistas. Se visibilizan voces de mujeres que han convertido la montaña en su espacio de libertad, crecimiento y transformación. El objetivo es simple pero poderoso: inspirar a otras personas que puedan descubrir en estas historias el eco de su propia pasión.

Miriam Ojeda González

Escalada
Club Ingrávito Tagorock

 

Soy

Soy Miriam Ojeda educadora infantil especializada en neurodiversidad y personas con discapacidad. Combino mi afición por la escalada y las carreras de montaña con la coordinación de Tagorock Climbing School. Actualmente continuo mi formación en enseñanzas deportivas integrando mis dos mundos: el educativo y el de la naturaleza.

Cuándo y cómo me aficioné a la montaña

No puedo señalar un momento exacto: la montaña ha estado presente en mi vida desde siempre. De niña acompañaba a mi padre en largas rutas por los montes de la isla, aprendiendo a leer senderos, buscando veredas y disfrutando de cada rincón.

La escalada llegó mucho más tarde, casi de casualidad, y terminó uniendo de forma natural mi vida personal con mi profesión.

Qué significa para mí la montaña

La montaña es casa. Es templo, un espacio donde encuentro conciliación, liberación y calma. Es un lugar seguro donde puedo reflexionar, aprender y reconectar conmigo misma.

Momento memorable en la montaña

Mi primera experiencia en escalada deportiva fue totalmente improvisada. Fui con un grupo de amigos a los que apenas conocía y me apunté a última hora. El trayecto hasta Tamadaba era largo y el camino hasta el sector fue eterno, hacía calor, iba mal equipada y los pies de gato prestados me quedaban enormes. Aun así, fue una revelación: descubrí una forma nueva de relacionarme con la montaña. Y entendí que esa actividad acababa de dejar una huella profunda en mí.

Lo que la montaña me ha enseñado

La montaña me ha enseñado a adaptarme, resiliencia y a entender mis límites desde el respeto, no desde el miedo. Me ha enseñado que avanzar no siempre es subir más alto, sino hacerlo con más conciencia. Y sobre todo, me ha enseñado la importancia de la comunidad: de quienes te acompañan, te esperan y te sostienen.

Un consejo clave para principiantes

Ve a tu ritmo y busca buena compañía. Rodéate de personas que te enseñen desde el respeto y que te acompañen sin presiones. La montaña es un lugar maravilloso, pero también exige responsabilidad.

Alguna otra cosa que quieras añadir

Resaltar los beneficios de la naturaleza, la montaña y la escalada en particular en la infancia, impulsando un crecimiento integral.