FECAMON se une a la conmemoración global destacando el papel fundamental de las disciplinas de montaña en la salud pública y la necesidad imperiosa de proteger la biodiversidad de las islas.

En el marco del Día Internacional de las Montañas, efeméride designada por las Naciones Unidas para sensibilizar sobre la relevancia de los ecosistemas montañosos, la Federación Canaria de Montaña manifiesta su compromiso con la promoción de una práctica deportiva responsable y consciente.

Las montañas ocupan un lugar central en la geografía y la identidad del archipiélago canario. En esta jornada, la Federación quiere poner de manifiesto cómo los deportes de montaña actúan como agentes de valor para la sociedad canaria. El ejercicio regulado de estas disciplinas no solo fomenta hábitos de vida saludables y combate el sedentarismo, sino que también contribuye al desarrollo socioeconómico de las zonas rurales y de medianías, diversificando la actividad en territorios alejados de los núcleos urbanos.

El aporte a la comunidad deportiva

Para quienes practican deportes de montaña, el medio natural ofrece mucho más que un escenario físico. Estas actividades requieren preparación técnica, disciplina y capacidad de adaptación, cualidades que enriquecen el perfil personal de cada deportista. La interacción directa con la naturaleza permite desarrollar una mayor resiliencia y una comprensión profunda del entorno. El montañismo, entendido en su sentido más amplio, es una escuela de valores donde prevalecen el compañerismo, la prudencia y el respeto.

Compromiso ineludible con la conservación

No obstante, celebrar el Día Internacional de las Montañas implica reconocer la fragilidad de estos ecosistemas, especialmente en un territorio insular y limitado como el nuestro. La biodiversidad de las cumbres canarias enfrenta retos significativos derivados del cambio climático y la presión humana.

Desde Fecamon, se subraya que el disfrute de la montaña debe estar indisolublemente ligado a su conservación. No existe deporte de montaña sostenible sin un respeto escrupuloso por la normativa ambiental y los senderos habilitados. La labor de la Federación se centra, por tanto, en la formación continua de la comunidad federada para garantizar que el impacto de la actividad sea mínimo, promoviendo la filosofía de «no dejar rastro» y la colaboración activa con las administraciones encargadas de la gestión del territorio.

En este 11 de diciembre, la Federación Canaria de Montaña invita a todas las personas federadas, a los clubes y a la ciudadanía en general a reflexionar sobre el privilegio que supone contar con estos espacios naturales y la responsabilidad compartida de preservarlos para las generaciones futuras.