Mujeres que Aman Montañas es una campaña en la que Mujeres Fecamon nos hablan de su pasión en una serie de mini-entrevistas. Se visibilizan voces de mujeres que han convertido la montaña en su espacio de libertad, crecimiento y transformación. El objetivo es simple, pero poderoso: inspirar a otras personas que puedan descubrir en estas historias el eco de su propia pasión.

Raquel Montesdeoca Álvarez

Senderismo, carreras por montaña y escalada
Club Deportivo Gallotia

Soy

Mi nombre es Raquel. Mi profesión actual se comparte entre la Enfermería y la Docencia en el grupo de Primeros Auxilios en Lugares Aislados de la Fecamon. Aunque tengo también estudios relacionados con la Actividad Física y el Deporte y, hace muy poquito, me he sumado al equipo Fecamon de arbitraje de escalada. Mi pasión por el deporte venía incorporada en mi ADN, pero comencé a desarrollarla concienzuda y libremente a partir de los 16 años aproximadamente. Practico escalada, senderismo, carreras por montaña y OCR, que al fin y al cabo se corren en montaña, aunque contengan obstáculos en su recorrido.

Cuándo y cómo me aficioné a la montaña

Desde pequeña compartía vacaciones y fines de semana con mis primos en la casa de campo de mis abuelos, descubriendo rincones, subiendo montañas y cogiendo bichitos. A los 16 años comencé a salir a los rocódromos y la roca con uno de mis primos y me aficioné a la escalada deportiva. Cuando entré en la universidad di con un grupo de compañeros/as a los/as que les gustaba el senderismo y tratábamos de hacer pateos a menudo. Ya, tras estudiar la carrera de Enfermería, estudié el TSAFAD y me terminé de enamorar del deporte y las prácticas en la montaña. En 2018 conocí a mi actual pareja que, casualmente corría por montaña y sumé este deporte a mi lista.

Qué significa para mí la montaña

La montaña es fuente de energía y una terapia psicológica. Cuando voy a correr o a escalar me siento libre, segura y feliz. Y eso intento enseñar a mis pequeñas, a disfrutar de la naturaleza desde el respeto y el cariño.

Momento memorable en la montaña

Quizá no haya un solo momento que pueda destacar. Son muchos los que comparto en nuestros viajes a correr fuera de la isla y cada fin de semana con mi grupo de carreras por montaña, «Tranquilitonomestreses». Una familia maravillosa con la que comparto kilómetros, naturaleza y mucha terapia mental.

Lo que la montaña me ha enseñado

La montaña me enseña que eres todo lo que quieras ser en la inmensidad de sus caminos. Te proporciona todo su esplendor, pero eres tú quien tiene que saber cómo afrontar las situaciones cuando estás en ella, con tus conocimientos y el entrenamiento y la preparación previa.

Un consejo clave para principiantes

No salgas solo/a y si lo haces, lleva un plan b preparado por si las circunstancias se tuercen. El conocimiento es la clave del éxito y en estos casos, puede salvarte la vida.

Alguna otra cosa que quieras añadir

Las montañas son de todos/as, respetarlas y cuidarlas está en nuestras manos para poder mantener el equilibrio del medio.

 De esta forma podremos continuar disfrutando de ellas sin restricciones.