Tras alcanzar la cima del Ojos del Salado en 2025, la deportista gomera residente en Adeje se prepara para viajar al continente antártico en enero y culminar un hito para el montañismo nacional.

La Federación Canaria de Montaña informa sobre el avance en el proyecto deportivo de María del Pino Plasencia Casanova, quien se encuentra en la fase de planificación de su próxima expedición a la Antártida. Tras una década de actividad constante en las principales cordilleras del mundo, la alpinista canaria busca completar el desafío de las Siete Cumbres Volcánicas, un reto que consiste en ascender al volcán más elevado de cada continente. De lograrlo, Plasencia se situaría entre el reducido grupo de deportistas que han finalizado este programa técnico y logístico, tras haber coronado ya seis de las siete elevaciones previstas.

La trayectoria de Pino Plasencia en el ámbito del alpinismo ha experimentado una evolución notable en los últimos diez años. Originaria de Imada, en la isla de La Gomera, y residente en Adeje, su actividad comenzó con el senderismo en el archipiélago para posteriormente dar el salto a cotas de mayor altitud. Sus primeras experiencias en el Atlas marroquí, donde alcanzó tres cumbres de más de 4.000 metros de altitud en un periodo breve, marcaron el inicio de una serie de expediciones internacionales que la han llevado a recorrer los cinco continentes.

El proyecto de las Siete Cumbres Volcánicas requiere, además de una preparación física adecuada para la altitud, una gestión logística compleja. Hasta la fecha, Plasencia ha completado los ascensos al Elbrus en Europa, el Kilimanjaro en África, el Giluwe en Oceanía, el Pico de Orizaba en Norteamérica, el Damavand en Asia y el Ojos del Salado en Sudamérica. Este último, considerado el volcán más alto de la Tierra con casi 7.000 metros de altitud, representó uno de los mayores desafíos técnicos de su carrera, logrando la cima en enero de 2025 tras dos intentos previos condicionados por la meteorología adversa.

El desafío final en el Monte Sidley

La última etapa de este proyecto se sitúa en el Monte Sidley, la cumbre más alta del territorio de Marie Byrd, en la Antártida, con una altitud de 4.285 metros. Esta expedición presenta dificultades particulares derivadas del aislamiento extremo y las condiciones climáticas del continente blanco, con temperaturas extremadamente bajas y vientos constantes. La logística para acceder a esta región es una de las principales barreras, motivo por el cual la alpinista se encuentra actualmente inmersa en la búsqueda de financiación y apoyos institucionales.

La planificación prevé que la expedición se desarrolle en enero, coincidiendo con el periodo estival antártico. Para facilitar la viabilidad económica del proyecto, se han organizado diversas iniciativas, entre las que destaca un festival en el Auditorio de Adeje el próximo 16 de mayo. El Ayuntamiento de Adeje ya ha confirmado su colaboración en esta iniciativa que pretende situar al montañismo canario en la vanguardia de las expediciones internacionales.

Fuente: El Día