La Fecamon completa el primer ciclo anual de su campaña de visibilidad, recopilando los testimonios de doce mujeres que han definido su vínculo con el medio natural, la salud y el deporte en Canarias.

La Federación Canaria de Montaña concluye el primer ciclo anual de su campaña «Mujeres que Aman Montañas». Iniciada el 8 de marzo de 2025, esta iniciativa ha recorrido durante doce meses las experiencias vitales de doce mujeres federadas, desde deportistas de alto rendimiento hasta técnicas, árbitras y directivas. A través de sus testimonios, el proyecto ha construido un relato coral sobre lo que significa la montaña en el archipiélago, destacando valores como la resiliencia, la salud mental, el compañerismo y el respeto por el medioambiente.

Autoconocimiento y superación

El ciclo comenzó con la corredora por montaña Estela Guerra Almeida, quien abrió la campaña subrayando la capacidad del deporte para fortalecer el mundo interior y establecer límites propios.

«Correr por montaña es lo que me hace sentir, conocerme y conectar».
— Estela Guerra

La perspectiva médica y docente fue aportada por Inmaculada Mora Peces. Como experta internacional en medicina de montaña, Mora destacó la humildad que impone la naturaleza y el aprendizaje continuo que esta exige.

«Me ha enseñado a no rendirme, a persistir, a creer en mí misma, a ser humilde y agradecida frente a la naturaleza».
— Inmaculada Mora

Por su parte, Laura Barreto Pérez, corredora de ultramaratón, compartió un testimonio de superación tras un accidente de tráfico, encontrando en el entorno natural una herramienta para la resiliencia.

«La montaña me ha enseñado a ser resiliente y a encontrar belleza en los pequeños momentos».
— Laura Barreto

Historia y Salud Integral

La campaña también reconoció la trayectoria de pioneras como Caridad Rodríguez Pérez-Galdós, una de las primeras mujeres en ascender el Roque Nublo, quien definió su relación con el medio como un elemento identitario.

«La montaña no es solo un sendero recorrido o por recorrer, sino una parte esencial de quien soy».
— Caridad Rodríguez

La vinculación entre salud mental y actividad física fue el eje de la intervención de Eulalia Godoy Santana, técnica deportiva y guía del proyecto inclusivo «Senderos de Vida».

«La felicidad y la salud están al alcance de todos, no se compra con dinero, se llama naturaleza-montaña».
— Eulalia Godoy

En el ámbito de la salud oncológica, Cande Pérez González ofreció su experiencia a través de la marcha nórdica, disciplina que ha sido fundamental en su proceso de recuperación y bienestar.

«La montaña me ha enseñado que es el mejor antídoto para la depresión, la mejor vitamina para el desánimo».
— Cande Pérez

Juventud y Alpinismo

Las nuevas generaciones y la competición estuvieron representadas por la estudiante de medicina y corredora Valeria Hernández Pérez, quien describió el entorno de montaña como su espacio de equilibrio personal.

«La montaña es mi nirvana, un estado de plenitud, paz y liberación».
— Valeria Hernández

El alpinismo técnico tuvo su espacio con las integrantes del Equipo Canario de Alpinismo. Henar Fernández animó a la participación y al aprendizaje constante sin temor a iniciarse en nuevas disciplinas.

«Pienso que el mejor consejo que puedo dar es no tener miedo a empezar algo nuevo».
— Henar Fernández

En la misma línea, su compañera de equipo Laura Deknock reflexionó sobre la importancia del trabajo en equipo y la gestión de la actitud personal en situaciones complejas.

«El ego en la montaña no te llevará a ningún lado».
— Laura Deknock

Educación, Clubes y Federación

La vertiente educativa fue abordada por Miriam Ojeda González, escaladora y docente, quien resaltó una progresión deportiva consciente y respetuosa.

«Avanzar no siempre es subir más alto, sino hacerlo con más conciencia».
— Miriam Ojeda

Desde la perspectiva de los clubes y el tejido social, Pili Febles resaltó la importancia de la comunidad y los lazos que se crean al compartir la actividad deportiva.

«La montaña es encontrarnos, compartir, aprender que si se quiere se puede».
— Pili Febles

El ciclo anual se cerró con Montse Abreu, vicepresidenta de Fecamon, quien sintetizó el espíritu de la federación y la importancia del retorno seguro a casa tras la actividad.

«La montaña significa libertad, vivencias, superación, compartir, compañerismo».
— Montse Abreu

Con la finalización de este primer ciclo, la Fecamon reafirma su compromiso de seguir proyectando la labor de la mujer en todos los estamentos del montañismo canario.