La Federación Canaria de Montaña se suma hoy, 3 de diciembre, a la conmemoración del DÃa Internacional de las Personas con Discapacidad. En esta jornada, la entidad federativa reitera su compromiso institucional con la promoción de un montañismo sin barreras y aboga por el acceso equitativo a los espacios naturales del archipiélago para toda la ciudadanÃa.
La inclusión en el deporte de montaña es un eje transversal en la gestión de la Fecamon. En el marco de esta celebración global impulsada por las Naciones Unidas, la Federación pone el foco en la necesidad de garantizar no solo el acceso, sino también la autonomÃa y la seguridad de los y las deportistas con discapacidad.
Recursos y formación para una montaña accesible
La Federación aprovecha esta fecha para visibilizar la labor técnica y humana que permite la práctica del senderismo y el montañismo adaptado. La utilización de herramientas homologadas, como la silla Joëlette y las barras direccionales, resulta determinante para que personas con movilidad reducida o discapacidad visual puedan recorrer la orografÃa canaria.
Asimismo, la Fecamon destaca hoy el papel del personal técnico, guÃas y voluntariado formados en montañismo inclusivo. Su capacitación especÃfica y el cumplimiento estricto de los protocolos de seguridad son requisitos indispensables para que la experiencia en el medio natural se desarrolle con las garantÃas adecuadas.
Impulso a la escalada para personas con discapacidad
En el ámbito de la competición, la jornada sirve también para reconocer el esfuerzo de las personas con discapacidad que practican escalada. Esta disciplina, que exige un alto nivel de preparación técnica y fÃsica, continúa consolidándose en el calendario federativo. La Federación mantiene su objetivo de proporcionar los estándares normativos y organizativos necesarios para el desarrollo de esta modalidad en las islas.
La Federación Canaria de Montaña concluye que la normalización de la discapacidad en el deporte es una responsabilidad compartida. Por ello, insta a las administraciones públicas y a los clubes a mantener la colaboración para que las montañas de Canarias sean, de manera efectiva, un espacio de convivencia e integración social.